Las fotografías, e imágenes en general, tratadas con Photoshop, tendrán básicamente dos propósitos: ser vistas a través de una pantalla, o ser vistas estampadas en papel.
Cambiar la resolución
Hasta ahora se ha estado trabajando con la resolución y el tamaño de los archivos tal como salían de la cámara o del CD. Ahora debemos determinar ambos parámetros en función del objetivo de las imágenes. La resolución de una foto destinada a ser vista en una pantalla no es la misma que la que debe ser impresa, por eso es necesario saber cómo cambiarla.
La resolución para cualquier imagen que vaya a ser vista a través de una pantalla (televisor, monitor…) es de 72 puntos por pulgada (este estándar se mantiene a pesar de que, actualmente, los monitores de ordenador tienen una resolución en torno a los 94 ppp). En cambio para copias en papel la resolución puede ser muy variada, en función de la calidad que se quiera obtener, aunque 300 ppp bastan y sobran.
Hay dos formas básicas de cambiar la resolución y el tamaño de una imagen, una es el comando Tamaño de Imagen, la otra ya la conocemos, es la Herramienta Recortar. Más tarde volveremos a manejar los recortes por lo que ahora nos centramos en la ventana Tamñano de imagen: es un menú que aparecen la ruta Imagen>Tamaño de Imagen… Es lo más adecuado antes de imprimir. Se abre una ventana de diálogo e información como ésta:
Tenemos que adaptar las medidas por un lado, y la resolución por otro.
Abrimos el archivo Árbol seco.jpg (en el directorio del CD Prácticas/Exportar imágenes). Pongamos que deseo imprimir la foto con 20 centímetros de anchura y 15 de altura. Con la casilla Remuestrear imagen sin activar, tecleamos la resolución de impresión (300 ppp). Observamos que la anchura y la altura se cambian. Nos interesa saber el tamaño original del documento se parece a lo que deseamos obtener. Si no hay mucha diferencia vamos bien, aunque es un poco más pequeño.
Para poder alterar las dimensiones sin que Photoshop reduzca la resolución, hay que activar ya la casilla Remuestrear la imagen (dejando pulsada la opción Restringir proporciones): esta acción rompe el vínculo en forma de cadena con el tamaño. Ahora introducimos la anchura y el programa calcula la altura. Queda un poco corto de altura, pero ya estamos satisfechos. Al pulsar OK Photoshop crea los píxeles necesarios para adaptar el tamaño, es lo que se llama Remuestrear.
Imprimir
Imprimir con previsualización
Como el comando imprimir tiene escasas opciones de control, conviene imprimir siempre con el menú Archivo>Imprimir con previsualización…, en el que podemos revisar el modo en que saldrá la imagen por impresora, configurar la página, reducir la escala e, incluso, acceder a funciones avanzadas de Gestión de Color. Si la imagen no cabe en el formato de página, podemos Escalar para ajustarla, manualmente (arrastrando los cuadraditos de las esquinas o tecleando el porcentaje de escala), bien de un modo automático. También podemos determinar los márgenes de impresión y, evitar que la figura quede arrinconada en un extremo del papel, moviéndola o centrándola, lo que es muy práctico cuando usamos papel especial y vamos a enmarcar la fotografía.
Imprimir varias copias
Si deseamos sacar varias copias de la misma fotografía aprovechando al máximo el papel, podemos recurrir a los automatismos de Photoshop. Un ejemplo muy didáctico es sacar muchas copias de nuestra foto de carné para ir usándolas a medida que las necesitamos. Menú Archivo>Automatizar>Conjunto de imágenes… En la enorme ventana de diálogo que sale tenemos numerosas opciones, las más importantes son Seleccionar, para buscar el archivo; Tamaño de página (8x10 pulgadas es algo menos que A4) y Composición (donde elegimos el tamaño y número de copias). Si queremos hacer la misma operación para muchas fotos, por ejemplo, las fotos de carné de toda la familia, en la parte de arriba de la ventana, seleccionamos Usar>Carpeta y seleccionar con el navegador la carpeta donde tenemos las fotos (no lo hagáis aquí, que lleva su tiempo).
Imprimir varias imágenes en varias hojas
Existe otro automatismo que permite hacerlo con un par de clics de ratón. Vamos al menú Archivo>Automatizar>Hoja de contactos II. En la ventana seleccionamos la carpeta donde tenemos las fotos, el tamaño de la hoja de papel que vamos a usar y las columnas y filas que debe tener el documento. Si en el título de las fotos hemos puesto un texto, podemos indicar que aparezca bajo la foto. Otra interesante utilidad de esta automatización es hacerse un pequeño álbum de fotos. Sólo hay que poner menos figuras y más grandes. Sin embargo, hay aplicaciones mejores que Photoshop para esto.
Tiendas de revelado
Las fotos que se vallan a imprimir es preferible llevarlas a una tienda de revelado. El revelado comercial para imágenes digitales suele ser de dos tipos:
• Impresoras de Sublimación: Se trata de impresoras muy parecidas a las de chorro de tinta, pero, en lugar de tinta líquida utilizan pastillas sólidas que se convierten en gas (sublimación) antes de estamparse sobre el papel. Como la mezcla de tintas se hace en estado gaseoso, las impresoras de Sublimación consiguen colores reales con cada punto de pigmento. Por ejemplo, el gris real existe en las impresoras de sublimación, o el rosa, o el verde oscuro. Por otro lado el papel que usan es especial y va revestido de una película protectora.
En una impresora de chorro de tinta, cada color se consigue a través de la impresión en papel de cuatro puntitos, el cian, el magenta, el amarillo y el negro. Al ser puntitos microscópicos y muy apretados, el ojo los percibe como una sola macha de una tonalidad, pero son cuatro colores. Una zona gris, por ejemplo, se consigue separando los puntitos negros, pero la impresora es incapaz de pintar el gris real. Esto es lo que se llamada tramado de difusión.
Esto hace que, a misma resolución (por ejemplo, 300 ppp) las impresoras de sublimación den una imagen con mayor calidad y brillo que las de chorro de tinta domésticas. Al margen de las tiendas de revelado, están apareciendo pequeñas impresoras de sublimación para uso doméstico cuyos resultados son muy buenos para impresión directa de fotografías.
• Revelado Fotoquímico: en este caso, un ordenador conectado a un proyector RGB hace las veces de la ampliadora del cuarto oscuro. La imagen es proyectada sobre papel fotosensible, el mismo que se usa para negativos de carrete. De este modo el revelado es muy similar al tradicional y, para mí, el que ofrece mejor relación calidad/precio, siempre que no vayas con las fotos de dos en dos.
En cualquier caso, en las tiendas y kioscos de revelado tienen unas medidas de papel estandarizadas y sus aparatos tienen una resolución óptima (que suele ser 300 ppp para revelado fotoquímico y 310 ppp para revelado de sublimación).
Como la mayoría de los clientes no se preocupan más que de disparar y revelar, en la tienda se ven obligados a realizar un procesado previo para adaptar el tamaño y la resolución de las imágenes a las características de sus aparatos. Lista de los tamaños de papel fotográfico normalizados en las tiendas (en negrita los más comunes):
6x9 cm. 9x13 cm. 15x20 cm. 20x30 cm.
7x10 cm. 10x15 cm. 18x24 cm. 24x30 cm.
9x12 cm. 13x18 cm. 20x25 cm. 30x40 cm.
Para adaptar nuestras fotos a estos tamaños, debemos usar la Herramienta de Recorte, en el Cuadro de Herramientas; rellenado los datos en la barra de opciones, por ejemplo como en la ilustración:
Tratamiento Digital de la Imagen 64. Después arrastramos la Herramienta de recorte por la foto, colocamos el marco de recorte de modo que no elimine nada importante y la composición resulte equilibrada y elegante, y pulsamos en Aprobar operación de recorte (la V de color verde de arriba a la derecha). Habrá que alternar las medidas de la anchura y la altura según sean las fotos Verticales u Horizontales (apaisadas). Vamos grabando las fotos en un directorio que denominaremos “13x18”, luego otras las pondremos en otro directorio llamado “10x15”, y otras en el directorio llamado “18x24”. Clasificándolas por tamaños (así, en la tienda sabrán enseguida el tamaño de copias que queremos y no habrá confusión) lo grabamos en un CD-R y lo llevamos al laboratorio.
Internet
Hacer una web de imágenes
Suponiendo que tengamos un Servidor en Internet donde “alojar” nuestros archivos y nuestras fotos, Photoshop nos ofrece un sencillo sistema para crear una página de imágenes. Otros programas, considerablemente más baratos, por ejemplo el Gimp (gratuito), hacen esta labor mucho más fácil y eficiente.
Menú Archivo>Automatizar>Galería de fotografías Web… Se abre una gran ventana de diálogo donde vamos eligiendo: uno de los once estilos o apariencias de la Web (por ejemplo Gris y azul Horizontal), la carpeta de origen donde tenemos las fotos (el directorio del CD Prácticas/Exportar imágenes) y la carpeta de destino (creamos una en el ordenador), donde generará los archivos para la web, y las opciones del título de la Web, el tamaño de las vistas en miniatura y el tamaño y calidad JPEG de las vistas ampliadas, el nombre de las fotos…
Al pulsar OK se crean los archivos y subcarpetas que debemos subir al servidor de Internet. Pero antes podemos comprobar su aspecto en un navegador abriendo el archivo Index.htm en la carpeta que hayamos seleccionado.
Enviar correos electrónicos
Para que una foto se vea bien en el correo no tiene por qué exceder de los 640x480 píxeles y unos 100 KB de memoria. Si, en algún caso, alguien desea una copia para imprimir podemos hacer una excepción, pero debemos suponer que quien reciban las imágenes, las verán desde su monitor, nada más. Para conseguir esta resolución y obtener la máxima calidad, Photoshop ofrece una herramienta llamada Guardar para la Web (podríamos usar también la opción Archivo>Guardar como…, pero el proceso tiene varias ventanas sucesivas y no vemos los resultados hasta haber terminado la operación).
Abrimos el archivo cielo rosa.jpg (directorio del CD Prácticas/Exportar imágenes) y el menú
Archivo>Guardar para Web… y se abre una ventana de aspecto complejo. Vamos por partes:
Arriba hay cuatro lengüetas, si pulsamos en la que pone “Optimizada”, podremos ver el archivo original que vamos a guardar comprimido y reducido (debajo de la imagen aparecen datos del tamaño y la memoria que ocupa, estos datos son cruciales para obtener buenos resultados).
A la izquierda hay seis herramientas, usaremos sólo la mano y la lupa.
A la derecha, bajo los botones de Guardar, Cancelar y Listo, hay un cuadro de Ajustes. En el menú debemos elegir JPEG Media o mejor, si es posible, JPEG Alta (se refiere a la calidad). Tratamiento Digital de la Imagen 66
Abajo a la derecha, otro cuadro con dos lengüetas, debemos seleccionar la que pone Tamaño de Imagen. Después, donde indica Tamaño nuevo, teclear el tamaño que deseamos generar. Lo aconsejable es 640 ó 480 píxeles (depende de la orientación de la foto); basta con teclear la primera medida (anchura), porque la otra se calcula sola al estar enlazadas. Pulsamos Aplicar y se realizarán los cálculos. Con la mano revisaremos la calidad de la foto y comprobaremos su tamaño y cantidad de memoria en el texto de abajo. Si no nos gusta, cambiamos la calidad o el tamaño hasta estar satisfechos. Entonces pulsamos Guardar, le ponemos un nombre y tendremos un archivo de calidad y lo suficientemente ligero para enviarlo por correo.
Las fotografías, e imágenes en general, tratadas con Photoshop, tendrán básicamente dos propósitos: ser vistas a través de una pantalla, o ser vistas estampadas en papel.
Cambiar la resolución
Hasta ahora se ha estado trabajando con la resolución y el tamaño de los archivos tal como salían de la cámara o del CD. Ahora debemos determinar ambos parámetros en función del objetivo de las imágenes. La resolución de una foto destinada a ser vista en una pantalla no es la misma que la que debe ser impresa, por eso es necesario saber cómo cambiarla.
La resolución para cualquier imagen que vaya a ser vista a través de una pantalla (televisor, monitor…) es de 72 puntos por pulgada (este estándar se mantiene a pesar de que, actualmente, los monitores de ordenador tienen una resolución en torno a los 94 ppp). En cambio para copias en papel la resolución puede ser muy variada, en función de la calidad que se quiera obtener, aunque 300 ppp bastan y sobran.
Hay dos formas básicas de cambiar la resolución y el tamaño de una imagen, una es el comando Tamaño de Imagen, la otra ya la conocemos, es la Herramienta Recortar. Más tarde volveremos a manejar los recortes por lo que ahora nos centramos en la ventana Tamñano de imagen: es un menú que aparecen la ruta Imagen>Tamaño de Imagen… Es lo más adecuado antes de imprimir. Se abre una ventana de diálogo e información como ésta:
Tenemos que adaptar las medidas por un lado, y la resolución por otro.
Abrimos el archivo Árbol seco.jpg (en el directorio del CD Prácticas/Exportar imágenes). Pongamos que deseo imprimir la foto con 20 centímetros de anchura y 15 de altura. Con la casilla Remuestrear imagen sin activar, tecleamos la resolución de impresión (300 ppp). Observamos que la anchura y la altura se cambian. Nos interesa saber el tamaño original del documento se parece a lo que deseamos obtener. Si no hay mucha diferencia vamos bien, aunque es un poco más pequeño.
Para poder alterar las dimensiones sin que Photoshop reduzca la resolución, hay que activar ya la casilla Remuestrear la imagen (dejando pulsada la opción Restringir proporciones): esta acción rompe el vínculo en forma de cadena con el tamaño. Ahora introducimos la anchura y el programa calcula la altura. Queda un poco corto de altura, pero ya estamos satisfechos. Al pulsar OK Photoshop crea los píxeles necesarios para adaptar el tamaño, es lo que se llama Remuestrear.
Imprimir
Imprimir con previsualización
Como el comando imprimir tiene escasas opciones de control, conviene imprimir siempre con el menú Archivo>Imprimir con previsualización…, en el que podemos revisar el modo en que saldrá la imagen por impresora, configurar la página, reducir la escala e, incluso, acceder a funciones avanzadas de Gestión de Color. Si la imagen no cabe en el formato de página, podemos Escalar para ajustarla, manualmente (arrastrando los cuadraditos de las esquinas o tecleando el porcentaje de escala), bien de un modo automático. También podemos determinar los márgenes de impresión y, evitar que la figura quede arrinconada en un extremo del papel, moviéndola o centrándola, lo que es muy práctico cuando usamos papel especial y vamos a enmarcar la fotografía.
Imprimir varias copias
Si deseamos sacar varias copias de la misma fotografía aprovechando al máximo el papel, podemos recurrir a los automatismos de Photoshop. Un ejemplo muy didáctico es sacar muchas copias de nuestra foto de carné para ir usándolas a medida que las necesitamos. Menú Archivo>Automatizar>Conjunto de imágenes… En la enorme ventana de diálogo que sale tenemos numerosas opciones, las más importantes son Seleccionar, para buscar el archivo; Tamaño de página (8x10 pulgadas es algo menos que A4) y Composición (donde elegimos el tamaño y número de copias). Si queremos hacer la misma operación para muchas fotos, por ejemplo, las fotos de carné de toda la familia, en la parte de arriba de la ventana, seleccionamos Usar>Carpeta y seleccionar con el navegador la carpeta donde tenemos las fotos (no lo hagáis aquí, que lleva su tiempo).
Imprimir varias imágenes en varias hojas
Existe otro automatismo que permite hacerlo con un par de clics de ratón. Vamos al menú Archivo>Automatizar>Hoja de contactos II. En la ventana seleccionamos la carpeta donde tenemos las fotos, el tamaño de la hoja de papel que vamos a usar y las columnas y filas que debe tener el documento. Si en el título de las fotos hemos puesto un texto, podemos indicar que aparezca bajo la foto. Otra interesante utilidad de esta automatización es hacerse un pequeño álbum de fotos. Sólo hay que poner menos figuras y más grandes. Sin embargo, hay aplicaciones mejores que Photoshop para esto.
Tiendas de revelado
Las fotos que se vallan a imprimir es preferible llevarlas a una tienda de revelado. El revelado comercial para imágenes digitales suele ser de dos tipos:
En una impresora de chorro de tinta, cada color se consigue a través de la impresión en papel de cuatro puntitos, el cian, el magenta, el amarillo y el negro. Al ser puntitos microscópicos y muy apretados, el ojo los percibe como una sola macha de una tonalidad, pero son cuatro colores. Una zona gris, por ejemplo, se consigue separando los puntitos negros, pero la impresora es incapaz de pintar el gris real. Esto es lo que se llamada tramado de difusión.
Esto hace que, a misma resolución (por ejemplo, 300 ppp) las impresoras de sublimación den una imagen con mayor calidad y brillo que las de chorro de tinta domésticas. Al margen de las tiendas de revelado, están apareciendo pequeñas impresoras de sublimación para uso doméstico cuyos resultados son muy buenos para impresión directa de fotografías.
En cualquier caso, en las tiendas y kioscos de revelado tienen unas medidas de papel estandarizadas y sus aparatos tienen una resolución óptima (que suele ser 300 ppp para revelado fotoquímico y 310 ppp para revelado de sublimación).
Como la mayoría de los clientes no se preocupan más que de disparar y revelar, en la tienda se ven obligados a realizar un procesado previo para adaptar el tamaño y la resolución de las imágenes a las características de sus aparatos. Lista de los tamaños de papel fotográfico normalizados en las tiendas (en negrita los más comunes):
6x9 cm. 9x13 cm. 15x20 cm. 20x30 cm.
7x10 cm. 10x15 cm. 18x24 cm. 24x30 cm.
9x12 cm. 13x18 cm. 20x25 cm. 30x40 cm.
Para adaptar nuestras fotos a estos tamaños, debemos usar la Herramienta de Recorte, en el Cuadro de Herramientas; rellenado los datos en la barra de opciones, por ejemplo como en la ilustración:
Tratamiento Digital de la Imagen 64. Después arrastramos la Herramienta de recorte por la foto, colocamos el marco de recorte de modo que no elimine nada importante y la composición resulte equilibrada y elegante, y pulsamos en Aprobar operación de recorte (la V de color verde de arriba a la derecha). Habrá que alternar las medidas de la anchura y la altura según sean las fotos Verticales u Horizontales (apaisadas). Vamos grabando las fotos en un directorio que denominaremos “13x18”, luego otras las pondremos en otro directorio llamado “10x15”, y otras en el directorio llamado “18x24”. Clasificándolas por tamaños (así, en la tienda sabrán enseguida el tamaño de copias que queremos y no habrá confusión) lo grabamos en un CD-R y lo llevamos al laboratorio.
Internet
Hacer una web de imágenes
Suponiendo que tengamos un Servidor en Internet donde “alojar” nuestros archivos y nuestras fotos, Photoshop nos ofrece un sencillo sistema para crear una página de imágenes. Otros programas, considerablemente más baratos, por ejemplo el Gimp (gratuito), hacen esta labor mucho más fácil y eficiente.
Menú Archivo>Automatizar>Galería de fotografías Web… Se abre una gran ventana de diálogo donde vamos eligiendo: uno de los once estilos o apariencias de la Web (por ejemplo Gris y azul Horizontal), la carpeta de origen donde tenemos las fotos (el directorio del CD Prácticas/Exportar imágenes) y la carpeta de destino (creamos una en el ordenador), donde generará los archivos para la web, y las opciones del título de la Web, el tamaño de las vistas en miniatura y el tamaño y calidad JPEG de las vistas ampliadas, el nombre de las fotos…
Al pulsar OK se crean los archivos y subcarpetas que debemos subir al servidor de Internet. Pero antes podemos comprobar su aspecto en un navegador abriendo el archivo Index.htm en la carpeta que hayamos seleccionado.
Enviar correos electrónicos
Para que una foto se vea bien en el correo no tiene por qué exceder de los 640x480 píxeles y unos 100 KB de memoria. Si, en algún caso, alguien desea una copia para imprimir podemos hacer una excepción, pero debemos suponer que quien reciban las imágenes, las verán desde su monitor, nada más. Para conseguir esta resolución y obtener la máxima calidad, Photoshop ofrece una herramienta llamada Guardar para la Web (podríamos usar también la opción Archivo>Guardar como…, pero el proceso tiene varias ventanas sucesivas y no vemos los resultados hasta haber terminado la operación).
Abrimos el archivo cielo rosa.jpg (directorio del CD Prácticas/Exportar imágenes) y el menú
Archivo>Guardar para Web… y se abre una ventana de aspecto complejo. Vamos por partes: